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Los 100 mejores compositores de todos los tiempos

15.08.2015 00:00
 

La revista Rolling Stone ha creado una lista de los 100 mejores compositores de todos los tiempos, yTaylor aparece en ella, en el número 97, siendo la artista más joven.

 

97. Taylor Swift

 
 

Muchos cantautores alcanzan el punto donde tienen demasiadas buenas canciones para encajar en una actuación en directo. Taylor Swift llegó a ese pico cuando cumplió los 21. Y entonces ella siguió su camino. Puede que sea la artista más joven de esta lista —como habrás podido escuchar, nació en 1989, el año en que Green Day lanzó su primer disco. Pero ya ha escrito por el valor de dos o tres carreras de poseedores. "Hola, soy Taylor," dijo a la multitud en su gira Red. "Escribo canciones sobre mis sentimientos. Me han dicho que tengo un montón de sentimientos." Los tres primeros álbumes de Swift mostraban su inventivo estilo emocional y poco común del country — incluso en los primeros éxitos como "Our Song" y "Tim McGraw" suenan como nadie. (Sólo ella podría dejar caer la línea "Any snide remarks from my father about your tattoos will be ignored" en un romance adolescente como "Ours".) Pero realmente dio el paso grande con la maestría de Red y 1989, especialmente en baladas confesionales como "Clean" y "All Too Well". No hay límites a donde pueda ir desde aquí.

'Fearless' es certificado 7X Platino

15.08.2015 00:00
 

El álbum "Fearless" de Taylor Swift ha sido certificado 7X Platino en los Estados Unidos.

"Fearless", que reina hasta la fecha como el álbum más vendido de la carrera de Taylor Swift, recientemente obtuvo una nueva certificación de ventas.

El 5 de Agosto de 2015, el álbum de 2008 fue galardonado con una certificación de 7X Platino por la RIAA. La certificación confirma un total de envíos en los Estados Unidos de más de 7 millones de copias.

El éxito en un paquete, "Fearless" también produjo sencillos exitosos y multi-platino en canciones como "Love Story", "White Horse", "You Belong With Me" y "Fifteen".

Y su valor va más allá del ámbito comercial. Ganó el Grammy a Álbum del Año.

Artículo de Vanity Fair traducido: "Taylor marca el tono"

15.08.2015 00:00

 

En un nivel estratosférico, a veces de aislamiento de la fama, Taylor Swift ha reunido una hermandad de mujeres de alto estilo — de la talla de Karlie Kloss, Emma Stone, Lena Durham, y Selena Gomez. Con Swift en Londres, JOSH DUBOFF escucha sobre la fuerza que le han dado, la aterradora decisión a las 4am de enviar su ahora famosa carta a Apple, y su nueva actitud hacia los hombres.
 
Cuando llego al hotel Savoy en Londres la mañana del viernes en Junio, Taylor Swift me saluda con un abrazo antes incluso de que pueda presentarme. Elogio a Swift por su brillante y ceñido vestido de Saint Laurent, y ella dice, sonriendo, "Normalmente me visten como un chico francés de doce años. Es agradable estar glamurosa."
 
Durante el día que pasé con Swift, hubo momentos en los que fue posible olvidarse que estás en presencia de posiblemente la artista más famosa e influyente del planeta, una mujer con más de 60 millones de seguidores en Twitter y 140 millones de discos vendidos. Observo mientras ella va a través de su lista de reproducción en el iPhone para encontrar la canción que desea; escucho mientras cuenta a sus padres que ellos probablemente quieran volver al hotel y esperarla allí; asiento con la cabeza y sonrío cuando citó a Mónica y Chandler de Friends.
 
Pero luego, sentada en un sofá de terciopelo, envuelta en una pieza de color gris claro de piel sintética y enormes extensiones de cabello, ella recuerda — tan normal como si estuviera describiendo una noche en casa viendo Netflix — como pasó la noche anterior: en una cena patrocinada por Stella McCartney en Electric House. Mientras enumera a otros presentes — Adele, Kate Hudson, "Sienna", Ellie Goulding — recuerdo, como si despertara de un sueño (uno grande, en el que Taylor Swift es tu amiga cercana), "Oh, claro, ésta es Taylor Swift."
 
Swift puede tener la rara habilidad de hacer que cualquier persona que conoce sentir como si la conocieran íntimamente, pero entonces menciona a Cara o Gigi o Karlie (son las modelos Delevingne, Hadid y Kloss — aunque si alguien menor de 25 vive bajo tu techo, ya debes de saberlo), o hace señas a uno de sus guardaespaldas, o casualmente señala sus planes de reunirse con Emma Watson más tarde en Loulou ("¡Va a ser una parada feminista!"), y te acuerdas de que su vida es esencialmente extraña si la comparas con la tuya, que no puede caminar media manzana sin arrastrar una multitud y ser fotografiada, que sus amigas desfilan en las pasarelas del Fashion Week y aparecen en las portadas de revistas y protagonizan grandes películas.
 
Swift menciona nombres con regularidad, y casi todos pertenecen a su supergrupo de amigas, algunas de las cuales son muy famosas. "Mis amigas y yo nos enviamos mensajes cada día," me dice, pareciendo casi de la familia real en un vestido de Saint Laurent, sentada en una mesa medieval en una de las habitaciones señoriales del hotel. "Eso es 20 ó 25 chicas... algunos son textos en grupo, la mayoría son mensajes únicos. Sabemos cuando alguien está en Nueva York, quién está en la ciudad, quién está en Los Ángeles. Siendo un gran grupo de chicas que se aman, sabemos dónde está cada una," dice, antes de reflexionar con entusiasmo, "Nunca antes he tenido ésto."
 
Estas amigas incluyen modelos (Kloss, Hadid, Delevingne, Kendall Jenner), actrices (Emma Stone, Lena Dunham, Hailee Steinfeld, Jamie King), y cantantes (Selena Gomez, Goulding, Lorde, las hermanas Haim). Swift come y cena con estas amigas; va a conciertos con ellas; pinta con ellas; cocina con ellas; pasea por las alfombras rojas con ellas; muchas aparecen en vídeos pregrabados que son pasados en los descansos de su gira mundial; y algunas de ellas incluso han aparecido, en persona, en sus conciertos para caminar sobre el escenario y saludar a la multitud. "Ella comparte el escenario con gente," me comenta Gomez más tarde. "Muchos artistas no harían eso nunca."
 
Swift conoció a cada miembro de su tribu de una manera diferente: Dunham y Swift interactuaron primero en Twitter en 2012; Swift conoció a Kloss en el Victoria's Secret Fashion Show un año más tarde; muchos de nosotros supimos de Martha Hunt cuando ella comenzó a aparecer en varias fotos de cenas publicadas en el Instagram de Swift este invierno. Pero la coronación real del grupo como una fuerza de la cultura pop llegó esta primavera, con el gran videoclip para "Bad Blood" de Swift, donde más de una docena de miembros de su grupo hizo una aparición. "Ella era una jefa exigente ese día," Delevingne dice de la grabación del vídeo, el cual produjo Swift. "Reunió a todo el mundo. Simplemente fue increíble verla en su elemento." Swift, que tenía 16 años cuando su primer álbum, Taylor Swift, fue lanzado, ha hablado anteriormente acerca de la falta de amigos en su infancia ("Empecé a escribir canciones porque realmente no tenía con quién hablar"), así que es fácil verla llevar a este equipo como un intento de construir esa experiencia de instituto que nunca tuvo. Ahora ella no sólo tiene una mesa para sentarse en la cafetería — tiene una docena.
 
Estas chicas no están saliendo de las discotecas a las tres de la mañana, o apareciendo en TMZ por razones ilegales. Delevigne me dice que una noche típica con el grupo implica a Swift vistiendo a sus amigas en "camisones victorianos blancos", comprados por Swift en la tienda de antigüedades Gilchrist Gilchrist en Nashville. Swift tiene todo un armario para ellas, Delevingne dice, añadiendo, "Ella también es increíble preparando el desayuno." ("Domino totalmente las tortillas," cuenta Swift.) Gomez está de acuerdo en que sus reuniones suelen ser discretas: "Vamos a su casa y nos divertimos, o cocinamos, o salimos a cenar."Swift no es puritana (dice que la gente a veces erróneamente supone, sin conocerla, que ella "nunca bebe y va a la iglesia cinco veces a la semana"), pero tampoco es una Miley Cyrus. Durante la comida, mientrasSwift y yo comemos ensaladas, alguien señala que Swift tiene un trozo de comida en su barbilla, y ella anuncia, "Nunca sé cuándo tengo comida en mi cara... o cuándo alguien está drogado. Es por eso que no puedo ir a Coachella o Glastonbury."
 
Aunque uno pensara que alguien con el nivel de fama de Swift — que puede provocar un alboroto en los tabloides con un simple ceño fruncido en unos premios o una elección inusual de ropa después del gimnasio — tendría cuidado de contar sus secretos, Swift dice que tiene pruebas que su grupo de amigas es de fiar. "No doy una versión editada de mí misma a mis amigas. Y cada vez que leo uno de esos artículos en la prensa sensacionalista que dicen 'una fuente cercana a Swift dice', siempre es incorrecta. Ninguna de mis amigas están hablando nada y ellas saben todo."
 
Cuando le pregunto si hay tensión entre algunos de los miembros de su grupo diverso, Swift mueve la cabeza enérgicamente. "Eso no pasa. Incluso tenemos chicas de nuestro grupo que han salido con la misma gente. Es casi como que la hermandad tiene un lugar más alto en la lista de prioridades para nosotras. Es mucho más importante que cualquier chico con el que no funcionó la cosa. Cuando tienes a este grupo de chicas que se necesitan las unas a las otras tanto como nos necesitamos unos a otros, en este clima, cuando es tan difícil para las mujeres ser comprendidas y retratadas de la forma correcta en los medios... ahora más que nunca tenemos que ser buenas y amables con los demás y no juzgarse las unas a las otras — y sólo porque tengas el mismo gusto en los hombres, no se lo vamos a echar en cara a la otra." Unos días más tarde después de nuestra conversación, ella publicó una foto en su Instagram mostrando una cita doble en un barco en el río Támesis, acompañados por Kloss. En la foto: Swift; su novio, el DJ escocés Calvin Harris; Hadid y Joe Jonas, el actual novio de Hadid, que salió con Swift en 2008 (y que famosamente terminó con ella en una llamada telefónica de 27 segundos).
 
 
Parada de éxitos.
El último año de Swift fue del tipo que otras estrellas del pop envenenarían a otras personas para conseguirlo. En Agosto de 2014, lanzó su sencillo "Shake It Off", el cual debutó en el número 1 en Billbard Hot 100 y recibió tres nominaciones a los Grammy. Su quinto álbum, 1989, llegó dos meses más tarde, en Octubre, y vendió 1,287 millones de copias en su primera semana. Se convirtió en el álbum más vendido en los Estados Unidos en 2014 y es el de mayor éxito de su carera. Swift dice que este álbum, su primero en incluir exclusivamente canciones pop (en contraposición al country total al y country con toques de pop de sus primeros discos), es el que a ella "le gusta más". "Es el más cohesivo musicalmente de todos mis discos," dice. "No podría estar más orgullosa de él."
 
A los 25 años, Swift es muy popular entre los jóvenes, ya que está entre los nacidos a principios de milenio (y los baby-booms, aunque sean más reacios a admitirlo). Tiene siete Grammys y 16 premios American Music Awards; ha sido nombrada la Mujer del Año por Billboard dos veces, en 2011 y 2014; ganó seis veces el premio de la Asociación de Compositores de Nashville por compositora/artista del año; y según la revista Forbes, ella recaudó 80 millones de dólares el año pasado, con una fortuna estimada en 200 millones de dólares. También saca tiempo para conectar con sus fans individualmente, seleccionando y envolviendo regalos navideños para varios de ellos (documentados en un vídeo de seis minutos que ha sido visto por más de 17 millones de personas), y respondiendo a un joven en busca de consejo sobre qué ponerse para su graduación y a una chica que dijo que la música de Swift la ayudó a recuperarse de dos operaciones de corazón.
 
"Creo que su importancia es infinita," dice Jack Antonoff, quien co-escribió tres cancciones en 1989 con Swifty sale con Dunham, miembro del Swift Squad. "Ella es la estrella más grande, pero también hace un arte increíble. Es la tormenta perfecta." Gomez señala que Swift continúa llegando a nuevos parámetros: "Siempre se está superando a sí misma, pero sigue siendo ella misma en el centro de todo."
 
Swift — quien aparece en la lista de las Mejores Vestidas Internacionalmente este año por primera vez — se ve ahora como una referencia de la moda, en parte debido a su círculo social de supermodelos. (Swift ha actuadio en el Victoria's Secret Fashion Show en los últimos dos años.) Su uniforme diario, colocando o tomando una boina y zapatos de tacón, por lo general constituye de un crop top, pintalabios rojo, y un bolso llevado en el frente, colgando de su antebrazo. Swift evita esta etiqueta, sin embargo. "Creo que sé cómo vestir un buen traje," dice. "Pero cualquier día que vayas a admitir ser un icono de estilo será el día que necesites mirarte al espejo y mirarte a ti misma." Ella dice que no habla de moda con sus amigas. "Nunca hablamos de este tipo de cosas. Más bien decimos, 'Estos zapatos son bonitos'. Esa es la conversación entera. Todas nos vestimos de formas distintas."
 
Delevingne está de acuerdo: "Siempre hay cuestiones más importantes que lo que vestimos," me cuenta la modelo.
 
 
El seguimiento de Apple.
Si Swift aún no era lo más cercano a una emperatriz de la cultura pop, el impacto de la carta abierta que publicó en su blog en Junio, dirigida a Apple, hizo que el gran poder que ha conseguido fuera indiscutiblemente claro. La compañía anunció que lanzaría un gran servicio de streaming, Apple Music, que permitiría a los usuarios de disfrutar de tres meses de prueba gratis antes de que se les pidiera que se registraran a una suscripción por 9,99 dólares mensuales. Los artistas, sin embargo, no serían recompensados por esos tres meses gratuitos, cosa que no le pareció correcta a Swift. Ella escribió, "Digo a Apple, con todo el debido respeto, que no es demasiado tarde para cambiar esta política y cambiar la forma de pensar de las personas dentro de la industria musical que se verán profunda y gravemente dañadas por esto. No os pedimos iPhones gratis. Por favor, no nos pidáis que os proveamos de nuestra música sin ninguna recompensa." Ella publicó la carta por la mañana temprano. Para el final del día, Apple decidió cambiar su política, y Swift fue ampliamente proclamada como la salvadora de la industria musical. Swift — que había mantenido 1989 fuera de los servicios de streaming como Spotify (que ella piensa que recompensen debidamente a los artistas por su trabajo) — anunció unos días más tarde que dejaría que 1989 estuviera en Apple Music. Swift me dijo que, incluso después del cambio de política de Apple, estaba esperando que las discográficas independientes Merlin y Beggers Group se comprometiesen con Apple Music antes de tomar cualquier decisión. (Como artista independiente — Swift tiene posesión de sus grabaciones y tiene control sobre su distribución — ella dijo que quería mostrar su apoyo a la comunidad independiente en general.)
 
"Escribí la carta alrededor de las cuatro de la mañana," me cuenta. "Los contratos habían salido sólo a mis amigos, y uno de ellos me mandó una captura de pantalla con uno de ellos. Leí el término 'cero por ciento de compensación a los titulares de derechos'. Algunas veces me despierto en mitad de la noche y escribo una canción y no puedo dormir hasta que la termino, y fue así con la carta." Le pregunto si se la enseñó a alguien antes de publicarla. "Se la leí a mi madre," dice. "Siempre va a ser la única. Dije, 'Estoy muy asustada de esta carta, pero tenía que escribirla. Quizás no la publique, pero tenía que decirlo'."
 
Swift dice que no esperaba que Apple cambiara de opinión; de hecho, tenía miedo de lo que "la gente dijera, '¿Por qué no se calla sobre ésto?'," después del artículo que escribió para el Wall Street Journal en Julio del año pasado acerca de sus preocupaciones acerca de los servicios gratuitos de streaming como Spotify. "Mis temores eran que iba a ser vista como alguien que sólo se queja y despotrica sobre esta cosa que nadie más está despotricando," me cuenta.
 
Después de que Swift retirara toda su música de Spotify en Noviembre de 2014, la plataforma publicó un blog sobre su decisión, que decía: "Esperamos que Swift cambie de opinión y se una a nosotros en la construcción de una nueva economía musical que funcione para todos." El mensaje terminaba con una referencia a una de sus canciones ("Taylor, ambos éramos jóvenes cuando nos vimos por primera vez...").Swift dice que estaba encantada de ver que Apple había aceptado su argumento, en contraste con la forma en que Spotify respondió. "Apple me trató como si yo fuera la voz de una comunidad creativa que realmente se preocupaba, "dice. "Y me pareció muy irónico que la compañía de miles de millones de dólares reaccionara a las críticas con humildad, y la puesta en marcha sin flujo de efectivo reaccionara a las críticas como una máquina de empresa."
 
"¿Se ha puesto Spotify en contacto contigo o te ha hablado desde que escribiste la letra?," pregunto. "Hablan mucho de mí," dice, con una sonrisa que puede recordar a uno que ella mostraría en un videoclip mientras sale andando de una explosión.
 
Si bien la voluntad de Apple de relacionarse con Swift en un mismo nivel es, en sí mismo, indicativo de su gran influencia, el hecho de que la conocida compañía por tener secretos y no revelar muchas cosas estaba dispuesta a hablar conmigo sobre Swift, ciertamente confirmó ésto. (Uno imagina que Swift podría negociar tratados de paz entre naciones en guerra a estas alturas, si quisiera.)
 
Eddy Cue, vicepresidente de software y servicios de Internet, dijo que Apple ya estaba hablando de pagar a artistas durante el período de prueba, después de las críticas iniciales de las discográficas independientes, pero que la carta de Swift "aceleró sus pensamientos." Me contó en una entrevista telefónica, "He pasado tiempo hablando con Tim Cook (CEO de Apple) sobre eso y le dije lo que pensaba y, relativamente rápido, llegamos a una conclusión sobre lo que pensamos que era la mejor manera de hacerlo." Cue dice que "no tuve ningún problema" con Swift llamando la atención de Apple ("Me gustó la forma en que la escribió"), y me dijo que era importante para Apple tratar a Swift como un socio en el asunto, y por eso se aseguró de hablar con ella por teléfono antes de que hicieran ningún comunicado. "Cuando eres Taylor Swift y te expones como ella lo hizo, pensé que era apropiado de nuestra parte tener una charla juntos sobre ello," dijo.
 
Swift llama a la decisión de Apple como un "gran avance" para la industria. En la cena de Stella McCartney mencionada antes, todas las mujeres presentes agradecieron individualmente a Swift por escribir la carta, dice, ya fuera por cuenta propia o en representación de un amigo. "Nunca he pasado por algo como esto antes, donde todo el mundo en un evento social en el que haya estado hubiera escuchado sobre lo sucedido."
 
Pero cuando empiezo a pensar que Swift era casi invencible, esa inseguridad suya registrada vuelve. Se hunde un poco más en su silla, jugando con las mangas blancas de su camisa, y reflexiona, "Espero que no se convierta en algo extraño, donde la gente me encuentre fallos, eso es lo que ha pasado todas las otras veces que algo bueno me pasaba. No puedes creer mucho de tu efecto positivo, y no puedes creer mucho en las noticias negativas — vives en el medio."
 
 
Amigo de verdad.
Hoy en día, dice Swift, se siente "muy comprendida por el público, pero no siempre estuvo satisfecha con la manera en la que era vista. En 2013, después de terminar relaciones públicas con Harry Styles, Conor Kennedy (hijo de Robert Kenney Jr.) y Jake Gyllenhaal, la narrativa que rodeaba a Swift era que ella estaba demasiado obsesionada con las relaciones, que ella sólo salía con chicos para después poder escribir canciones sobre ellos. Swift decidió, con el tiempo, dejar de prestar atención a los medios. "Durante la mayor parte de 2012 y 2013, no entraba en Internet porque no me gustaba lo que decían sobre mí," dice. "Y era todo tan malo que sabía que no tenía nada que pudiera hacer para luchar. Cuando los medios deciden que no les gustas, no hay nada que puedas hacer sin parecer desesperada y molesta para todo el mundo cuando intentas defenderte. Así que me encerré en mi pequeña fortaleza emocional y fingía que no se tiraban bombas en el exterior."
 
Entonces, ¿cómo salió de su refugio anti-bombas? "Creo que decidí que si los medios iban a decir eso sobre mí, que era estaba loca por los chicos y dependía de los hombres y todo eso, no les iba a dar un motivo para que dijeran eso nunca más, y no iba a ser vista alrededor de ningún hombre durante años — así que eso es lo que hice," dice. "Y lo que acabó pasando fue que era más feliz de lo que había sido antes. Juré que nunca volvería a estar en otra relación si eso significaba cambiar quien era, o sacarme del modo en el que mis amigas son todo para mí."
 
Gomez, 23, que ha sido la mejor amiga de Swift desde que tenía 15 años, dice que vio a Swift salir de las llamas de los tabloides, en repetidas ocasiones, como un ave fenix estrella del pop. "No importa qué clase de cotilleos la gente tratará de decir sobre ella, su posición, su poder, su carrera, supera eso," dice Gomez. "Es casi moco: No meterse con Taylor. No meterse con Taylor."
 
Mientras Swift mantiene su política de "nunca lo hice, nunca lo haré" cuando se trata de hablar de su vida romántica, ella está involucrada con Harris, un DJ que según Forbes recaudó 66 millones de dólares el año pasado, desde Marzo, cuando fueron vistos tomados de la mano en un concierto de Kenny Chesney en Nashville. (Este verano, Harris y Swift comenzaron a aparecer en el perfil de Instagram del otro, una señal de los tiempos modernos que "las cosas se están tomando en serio.") Cuando pregunto cómo Swift abordó una relación al tener un gran compromiso con su hermandad, explica que sólo saldría con alguien que no infringiera la nueva vida que ella había creado para sí misma. "Esa fue la forma en que decidí seguir adelante con mi vida," dice. "Sin buscar nada, no necesariamente estar abierta a cualquier cosa, y sólo estar abierta a la idea de que, si encontrase a alguien que no tratase de cambiarme, esa sería la única persona de la que podría enamorarme. Porque, ya sabes, estaba enamorada con mi vida." (¡Tened en cuenta el tiempo en pasado en esa última frase, Swifties!)
 
Ella prácticamente salta de la silla cuando le pregunto si es importante que su novio y sus amigas se lleven bien. "MUY IMPORTANTE. Oh, es muy importante."
 
"En cualquier grupo de amigas, tienes una o dos chicas donde escuchas a la gente decir, 'Oh, 'es tan diferente cerca de su novio!'" dice Swift. "Nunca quise ser esa chica. Así que fue un gran objetivo para mí: nunca te conviertas en otra persona por el bien de una relación."
 
Sugiero que a veces puede ser difícil mantener tu identidad en una nueva relación, y Swift ríe, conscientemente.
 
"Si te gusta complacer a la gente, como la mayoría de nosotros, intenta adaptarte a las señales que esa persona te está dando," dice. "No se trata de cambiar el hecho de ser una persona que complaces a la gente; se trata de encontrar a alguien que no sea crítico. Eso puede ser lo más doloroso, tratar de amar a alguien que es crítico en su naturaleza."
 
¿Le ha pasado a ella?, pregunto, incluso si la respuesta es obvia.
 
"Uh, sí," dice. "Pero, por lo general, no suelo cometer el mismo error dos veces. Hago nuevos, pero no suelo repetir los viejos."
 
 
Chica de familia.
Cerca del final de la comida, los padres de Swift, Andrea y Scott, llegan. Swift pareció relajarse por completo en su presencia, así como un estudiante universitario se lanza de inmediato en su cama llena de animales de peluche cuando llega a casa por Navidad.
Swift nació en Reading, Pennsylvania, en 1989, y creció cerca, en una granja de árboles de Navidad, que parece imposiblemente práctico para ser verdad, pero lo es. A los 11 años, Swift — después de ver un especial de Behind the Music sobre Faith Hill — decidió que necesitaba estar en Nashville si quería aventurarse en una carrera musical, y pidió a su madre que la llevara allí para poder entregar demos. Finalmente, cuando Taylor tenía 14, la familia entera — incluyendo al hermano pequeño de Taylor, Austin — se trasladaron a la zona de Nashville. (Austin, 23 años, se graduó en la Universidad de Notre Dame esta pasada primavera.)
 
"Mama Swift" — como las amigas de Swift se refieren a la madre de Taylor — acude a la mayoría de los conciertos de su hija, y es su trabajo caminar entre el público durante toda la noche para elegir algunos de los fans más apasionados de Swift para conocer a su ídolo después del concierto. Cuando hablo a Andrea, mientras nos sentamos en un sofá en el backstage unas pocas horas antes del concierto de Swift en Hyde Park, comento en la experiencia casi religiosa que estos jóvenes parecen estar viviendo mientras esperan en fila para conocer a Swift. (He oído exclamar aa una adolescente, después de conocer a Swift, "¿Qué te dijo?" Su amiga respondió, "¡¡¡No me acuerdo!!!")
 
"La gente me pregunta si mi hija me hace llorar," me dice Andrea. "Y les digo que es cuando veo a otra gente llorar, al conocerla, eso me hace llorar."
 
En la parada del 1989 World Tour en Charlotte, Carolina del Norte, Andrea salió del backstage unos 10 minutos antes de que el concierto empezara, y me di cuenta que los fans sentados cerca del escenario se acercaban a ella, dándole abrazos y pidiendo selfies. Si Taylor Swift es su mejor amiga, la madre de Taylor Swift es la madre de su mejor amiga, la madre con la que te sientes cómodo para contar secretos, los padres cuyos aperitivos parecen saber mejor que los que te han hecho tus propios padres.
 
En Abril, en un blog publicado titulado "Sólo para que lo sepáis...", Taylor compartió a sus fans que Andrea había sido diagnosticada con cáncer. "Me gustaría guardarme los detalles de su condición y los planes de tratamiento en privado, pero ella quería que lo supierais," escribió Taylor.
 
Cuando pregunto a Taylor cuáles son sus estrategias para cuando se siente triste, completamente desanimada, sobre cualquier cosa en su vida, ella dice que suele actuar como su propia psiquiatra ("Como compositora, terminas hablando mucho contigo misma). Pero entonces piensa mejor en la pregunta. "O llamo a mi madre. Mi mare es el último recurso. Ella es el arma definitiva para hacerme sentir mejor, porque ella es muy buena en ser racional y realista. Ella siempre me va a poner de nuevo en un lugar en el que no esté tan desequilibrada."
 
 
Torbellino de cotilleos.
Como Swift parece muy versada en lo que se escribe sobre ella, muy consciente de las obsesiones de los tabloides y las peleas percibidas y narrativas adaptadas, y — a estas alturas en su carrera — tan en control de ellos, tuve la sensación, varias veces, de preguntar a un autor por qué había tomado cierta historia en una dirección en particular.
 
Recientemente Swift se reconcilió con Kanye West, quien — en uno de los momentos más memorables de la cultura pop en este siglo — interrumpió a Swift (mientras ella aceptaba el premio a Mejor Vídeo Femenino del Año) en el escenario de los MTV Video Music Awards en 2009, proclamando que Beyoncé merecía el premio. El año siguiente, en la misma ceremonia, Swift interpretó una canción que ella dejo implícito su persón, llamada "Innocent". Los dos mantuvieron su distancia entre ambos durante años, hasta esta pasada primavera, cuando Swift y West (con su esposa Kim Kardashian) fueron vistos charlando en los premios Grammy de 2015; ambos están lo suficientemente cerca como para tener sus direcciones de correo electrónico e ir a cenar juntos en el Spotted Pig en Nueva York, acontecimientos que parecían imposibles poco después del incidente.
 
"Siento que no estaba lista para ser amiga de él hasta que sintiera que él tuviera algún tipo de respeto por mí, y él no estaba dispuesto a ser mi amigo hasta que él no tuviera respeto por mí — así que era el mismo problema, y los dos alcanzamos el mismo lugar al mismo tiempo," dice. "Me hice amiga de Jay Z, y creo que era importante, para Jay Z, que Kanye y yo nos lleváramos bien." Ella continúa, "Todo empezó con los dos disfrutando de Jay y queríamos que él fuera feliz. Y entonces Kanye y yo llegamos a un punto en el que él decía cosas muy buenas de mi música y de lo que he conseguido, y le pude preguntar cómo estaba su hija."
 
Swift se inclina hacia delante y sonríe tímidamente cuando le pregunto si ella y West habían planeado una colaboración, respondiendo que "no exlcuiría la posibilidad." Evalúa, diplomáticamente, "No hemos planeado nada. Pero, bueno, me gusta como persona. Y este es un gran primer paso, un buen lugar en el que estamos." Le cuento que tengo un GIF de Kardashian y ella bailando en la audiencia en los Brit Awards, que me gusta bastante, e inmediatamente sabe del que estoy hablando. "Me encanta Kim," dice. "Ella es muy amable. Es una persona muy gentil, amable y sensible."
 
La comprensión de Swift del ciclo de cotilleos parece tan sincronizada en este punto que incluso conoce las posibles historias del futuro. Me cuenta que realmente le molestó cuando los blogs publicaron su vídeo de "Bad Blood" diciendo que iba en contra de Madonna por "Bitch, I'm Madonna" (que incluía a Beyoncé, Miley Cyrus y Katy Perry). "Estaba realmente indignada que pusieran a dos mujeres que hicieron videoclips ambiciosos y lo utilizaran como un factor necesario para comprarlos y contrastarlos. Lo odié porque Madonna y yo nos llevamos bien y somos fans una de la otra y actuamos juntas , y no quería ver eso, y no había nada que pudiera hacer, y no había nada que ella pudiera hacer, porque así es como funciona el mundo en ahora mismo."
 
Como para demostrar que no hay enemistad entre ellas, Swift me habla de sus interacciones extremadamente cordiales que tuvo con Madonna en el backstage antes de la actuación en los premios iHeartRadio. "Ella me puso las joyas antes de subir al escenario. Cuando entré a su camerino, la elogié por esa vela y ese difusor que tenía, porque el vestuario olía como a bosque mágico. Una semana más tarde, recibí una caja en el correo, y me envió el mismo difusor, y todos estos aceites esenciales, y la misma vela que elogié." Concluye, "Madonna y yo colaboraremos otra vez, y entonces los medios se darán cuenta que no había ninguna tensión extraña o un factor competitivo."
 
 
Clase en el backstage.
En el backstage, antes del concierto en Hyde Park, veo a Swift dirigirse a un grupo de miembros de la industria de Londres que acaban de entregarle una placa conmemorativa por el éxito de 1989. Viste un crop top de encaje, mostrando su barriga, una falda de amarilla chillona y con el maquillaje para el concierto, y su nivel de energía podría indicar que acaba de beberse 17 tazas de café espresso. Dio las gracias al selecto grupo por poner su música en el Reino Unido, sobre todo al principio, cuando no era lo que ellos solían poner.
 
Individualmente saluda a cada invitado, muchos de ellos llevan dos o tres hijos a cuestas, y se las apaña para encontrar algo que decir a todos ellos que sea auténtico y específico ("¡Vosotros sois una de esas familias afortunadas que cada padre tiene un mini-yo!") Esta Taylor — empresaria-política-artista Taylor — es una Taylor muy diferente de la que conocí el día anterior, aquella con la que pasé alrededor de dos minutos intentando recordar el nombre de la conveniencia que utilizaron en el antiguo Egipto para desplazar a Cleopatra ("Palanquín" nos eludió.)
 
El día anterior, le había preguntado si hay alguien ahí fuera con una carrera de arco que ella se viera imitando a medida que envejeciera. Sin pensarlo dos veces, mencionó a dos mujeres, ninguna de las cuales es cantante: Oprah Winfrey y Angelina Jolie. "Si nos fijamos en Oprah, ha hecho feliz a mucha gente en los últimos años. Ha hecho mucho dinero, pero ha donado mucho," me contó Swift. "Lo mismo pasa con Angelina Jolie. Ha sido tan productiva, pero ha utilizado su posición para mejorar las vidas de otras personas, y creo que es ahí donde me gustaría estar. Quiero dejar un rastro de gente detrás de mí que han tenido mejores oportunidades o se han sentido mejor sobre sí mismos gracias a mí o han sonreído por mí."
 
Aunque la mayoría de los backstages de los festivales de música ni siquiera pueden ser descritos o son casi desagradables, cuando salgo del tráiler de Taylor, es como si estuviera en un desfile en Milán. Supermodelos amables — Karlie, Gigi, Cara — andan de un lado a otro, pasando entre barerras, riendo a carcajadas, como primas en una cena de Acción de Gracias. El sol brilla entre la niebla de Londres. No me sorprendería, dada la escena, si la tierra bajo nuestros zapatos supiese a miel. (Más tarde, mientras cantaba "Style" durante el concierto, Swift sacó a Kloss, Hadid y Delevingne al escenario, junto con Kendall Jenner, Martha Hunt y Serena Williams.) Vuelvo a pensar en nuestra comida el día anterior, cuando Mario Testino preguntó a Taylorcuántos años tenía. Ella le dijo que tenía 25, y él había exclamado, "¡Tan joven!"
 
Regreso al interior del tráiler, y antes de que la resta de sus Meet & Greet estén a punto de empezar, me llevan a saludar a Taylor. Nos abrazamos, y me habla sobre la resta de su noche después de nuestra entrevista, la cual pasó con Emma Watson y Cara y la músico St. Vincent, la novia de Cara, en Loulou's. Hablamos sobre el club un rato más — Swift balancea sus manos mientras describe el diseño interior — y entonces, instintivamente, mira a uno de los empleados y pregunta, "¿El siguiente es el general o el de prensa?", y luego se desvanece detrás de una cortina a la espera de su primer Meet & Greet. Muy brevemente — detrás de esta cortina, por el tiempo que lleva a dos preadolescentes que son primeras en la fila a entrar — ella está sola.

 

 

 

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